+34 985 344 943
aurora@vigilescalera.gallery
del 18 de junio al 2 de agosto

Grandes maestros: Obra gráfica

Aurora Vigil-Escalera Galería de Arte tiene el placer de presentar, del 18 de junio al 2 de agosto, la nueva edición de uno de sus proyectos más celebrados: la tradicional exposición “Grandes Maestros”; en la cual se reúne una excepcional muestra de algunos de los principales creadores que conformaron el Arte Contemporáneo Español en el siglo XX.

Esta exhibición estará protagonizada por emblemáticas obras gráficas de muy diversas técnicas, a las cuales se unen una cuidada selección de escultura contemporánea en pequeño formato. Aurora Vigil-Escalera continúa apostando por un ambicioso programa tanto en su sede asturiana como en su espacio satélite en la capital, y se enorgullece de poder desarrollar proyectos de creación e investigación con innovadores artistas actuales -mediante pintura, instalación, videoarte, fotografía...- así como de mantener el culto a los Grandes Maestros y a las vanguardias clásicas. Esta ineludible cita en la Calle Caupa de Gijón ofrece una fantástica inmersión en nuestro Arte y nuestra Historia..

Joan Miró (Barcelona, 1893- Palma de Mallorca, 1983), introduce la obra gráfica a su producción a finales de los años 40, y se dedica a ella casi por completo a durante una temporada en los 50. Al igual que sus esculturas, lienzos y grandes murales, sus grabados y litografías recogen los característicos motivos estelares, colores minimalistas y trazos engañosamente simples que se resuelven en formas redondeadas para luego sugerir elementos humanos y animales, siempre en una tensión entre la abstracción y la figuración que le lleva a soluciones surrealistas.

Por su parte, Antoni Tàpies (Barcelona 1923-Barcelona, 2012) aunque bebe de las iconografías de Miró desde sus comienzos, muestra enseguida una marcada personalidad y un estilo propio que lleva esas influencias a su terreno dominado por formas geométricas -especialmente las características cruces y círculos-, tonos oscuros -rojo, negro, gris, marrón- y elementos matéricos que incorpora incluso a sus obras seriadas. Sus indagaciones en las texturas, la naturaleza física de los objetos y las posibilidades expresivas de los materiales le llevan a incorporar arena, tierra, telas rasgadas, y otros elementos que, al tiempo, expresan las angustias de crecer y vivir en torno a la guerra e invitan a encontrar la belleza en lo cotidiano.

El gran escultor Eduardo Chillida (San Sebastián,1924-San Sebastián, 2002) uno de los principales de España que consiguió un gran éxito internacional en los años 50 y quedó irremediablemente unido a Gijón en 1990, traduce sus reconocibles formas abstractas y exploración de conceptos como el espacio, el vacío, los límites, luces y sombras, en
grabados blancos y negros cuyas formas angulosas los hacen instantáneamente reconocibles.

La última época de Juan Genovés (Valencia, 1930 – Madrid 2020), frecuente invitado en la Calle Capua, queda plasmada en coloristas paisajes abstractos poblados por sus icónicas multitudes a vista de pájaro en ediciones limitadas de tan solo 10 ejemplares en las que todos y cada uno de ellos llevan una intervención manual diferente con multitud de elementos, a medio camino entre la obra gráfica y la original. Entre estas obras destaca la serie G+G, en colaboración con su hijo, el fotógrafo Pablo Genovés, y una pequeña versión seriada de la escultura Transbase que él donó a la ciudad de Avilés durante su exposición familiar “La unidad dividida por cero” en el Niemeyer en 2019, su otro gran vínculo con Asturias.

Manolo Valdés (Valencia, 1942) es conocido especialmente por su mirada al arte del pasado, que renueva a través de sus pinturas, esculturas y obras gráficas. En la exposición se puede contemplar su grabado intervenido Menina, un gran retrato de perfil con tintes surrealistas e influenciado por Velázquez. Son estos guiños a las grandes figuras del arte español, con un uso del lenguaje artístico y recursos visuales de las masas cercano al Pop, y su trabajo con el grabado, más asequible al público que otras formas artísticas, lo que le posicionaron como una figura indispensable para la cultura española entre los años 60 y 80. Su gran éxito le acompaña a Nueva York donde actualmente continúa creando y experimentando nuevas vías estéticas.

Finalizamos con las divertidas imágenes de Takashi Murakami (Tokio, 1962), hoy en día todo un icono reconocible. El representante de la corriente artística internacional pero ineludible por sus contribuciones al mundo del grabado al que incorpora elementos de la cultura popular junto a la tradición japonesa en composiciones muy coloristas que se abrieron paso en el Japón en crisis económica de finales de los 80 para viajar a todo el mundo.